Y de vez en cuando un pájaro se posa sobre mi mano. Algunas veces intenta escarbar mi piel con su pico, intentando encontrar lo que busca. Aveces escarba tan profundo que no se da cuenta que estoy sangrando y me deja morir, para luego volverme a revivir. Podría encontrarlo entre miles de pájaros más, sé que es él, sé lo único y especial que puede ser. Tiene una cualidad para mostrarme un mundo con los ojos, ese mundo que muy pocos entienden y todavía menos personas son capaces de valorar.
De vez en cuando un pájaro se posa sobre mi mano y me cuenta los secretos del viento, los enigmas de algunas estrellas. Pero no tarda en volver a su rama dejando que sangre otra vez.
De vez en cuando un hombre se convierte en pájaro. La metamorfosis que más de una vez me hizo estremecer.
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