domingo

Puede que nadie nunca se haya dado cuenta lo recomfortante que puede ser perderse en una habitación, cerrando los ojos, sabiendo que detrás de ellos brillan estrellas escondiendo un universo secreto. El cielo en los pies, el suelo donde nadie lo pueda ver. ¿En algún momento pudiste ver lo extraño que se ven los corazones cuando el cerebro no quiere pensar? Se prenden las luces que destellan miles de ojos, más de una boca satura el viento, mis oídos no quieren escuchar tu realidad.

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