martes

Se supone que la confianza es algo que se gana con mucho esfuerzo y se pierde tan fácil. Siempre hice las cosas al revés. Muchas personas se ganaron mi confianza como si fueran otra parte de mí, personas que me lastimaron y que no merecían tener ni un poco de lo que yo les ofrecía e igualmente la seguían conservando, destruyéndome de a poco, con ella jugando a ser mi enemiga. Como saber en quién confiar, si gran parte de las personas que me rodean me terminan dejando. Como saber si lo que uno hace está bien, si siempre me gustó ir por dónde no debía. Si pudiera arrancarme la piel con todas las marcas que me dejo el tiempo, juro que lo haría. Si existiera algo que me hiciera olvidar todo, quedate tranquila que de todo me olvidaría.
A veces es demasiado difícil encontrar todas las palabras para describir lo que uno está sintiendo , y en otros casos una sola palabra resume todo: dolor. La maldita sensación de que todo se te viene abajo de un segundo para el otro, de que pensas que estás haciendo las cosas bien por una puta vez en tu vida y de un momento para otro se te caga todo. El dolor de querer rehacer las cosas y saber que cada error que cometiste te va a estar persiguiendo siempre. 


 

Si antes me quedé callada es porque no me daba la cara para decir todo esto. Y porque aveces el silencio es más reconfortante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario