Ya me cansé de intentar chuparme las heridas. Esta vez voy a dejar que la sangre fluya, que se deslice el sentimiento de amargura. Intenta detener este frenesí que me recorre. Me cuesta trabajo explicar cuan lejos estoy de la felicidad, hoy aún más.
Solo tienes que salir por la puerta, venir a buscarme y decirme lo especial que soy (aunque debas mentirme). No te haría nunca acarrear mi peso, yo sola pude toda mi vida con eso. Prometo devolverte cada segundo con una caricia, con un beso.
Basta
¿Me estás intentando matar?
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