El camino que se dibuja en los ojos del hombre que decidió vivir en el universo, donde se convertiría en amo y señor de las estrellas.
Se volvió el dueño de todo, pero de nada servía, no iba a poder gobernar a nadie, solo a si mismo. Se ordenó construir un hogar, se obligo a adorarse. Todas las mañanas se obedecía. Se volvió esclavo de su persona, se ató a las cadenas de sus pedidos. No dormía para no fallarse. Se enfermó, también se volvió un amo más severo. Se cansó de su persona y se atacó. Fue la lucha más larga que tuvo en su vida. La noche caía y su cuerpo no aguantaba más. Su yo poderoso, el amo de sí mismo no soporto estar en rivalidad con su conciencia. Se asomó al borde de un planeta y se dejo caer, no se escucho más nada y el silencio se hizo de ahora en más el dueño de todo...
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