domingo
Cuando ya te dediqué frases y frases, versos y versos. Cuando ya no alcanzan las palabras para explicarte todo lo que tengo en mi cabeza. Cuando después de poco tiempo de conocerte lograste volverte alguien indispensable. Me conquistaste, te convertiste en aire, ese aire que respiro y que es vital para seguir viviendo. Yo que me creía invencible a todo, yo que nunca me creí posible de ver a alguien más allá de lo visible, te vi. Te vi sonriéndome brillante, radiando cual sol en lo días. Días en los que antes me creía fuerte, me creía poderosa ¿ahora? Ahora no soy más que un puñado de sentimientos, ahora no soy más que un alma al desnudo, soy la debilidad en persona, el sentimiento de esperanza. Esperanza de que te des vuelta a mirarme, de que te desvistas y solo te quede el espíritu, esperanza de compartir algo conmigo. Conmigo, con la persona que te está esperando impaciente, que te anhela, que no puede pasar un día sin pensarte. La persona a la cual diste vuelta el mundo, destruiste sus ideales, aniquilaste sus pensamientos, extorsionaste sus sentimientos, esperanzaste su alma. A esa persona que aunque pase el tiempo va a seguir de pie, esperando una señal.
Tengo nuevas pesadillas, la gente me está comiendo la cabeza. No es necesario repetir lo abrumada que me siento al ver millones de caras acusandome, preguntandome, desvistiendome. Me gustaría pedirte perdón, te fallé.
También me fallé a mi misma, me deje caer una vez más, me sentí libre por un momento y me dejé llevar. Hoy lo único que me interesa es sentirme vacia. Sentir que soy tan liviana que puedo volar. Expulsando de mi todo el peso que acarreo, todas las penas, toda la vida.
También me fallé a mi misma, me deje caer una vez más, me sentí libre por un momento y me dejé llevar. Hoy lo único que me interesa es sentirme vacia. Sentir que soy tan liviana que puedo volar. Expulsando de mi todo el peso que acarreo, todas las penas, toda la vida.
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